Problemas que pueden aportarnos un ERP

Al evaluar nuevas soluciones ERP, la empresa espera proveedores que implementen el software. Sin embargo, los integradores no suelen poseer el conocimiento para que un sistema sea completamente operativo y efectivo para el cliente.

Las organizaciones de servicios han tratado de pasar a un nuevo modelo de negocio a medida que el mercado ha pasado de las soluciones locales a las soluciones en la nube. Entre las diferentes características del nuevo modelo, los consultores ya no viajan, llaman por teléfono. Se pierde mucha información al no tener contacto cara a cara. Los consultores sirven a varios clientes cada día. Falta continuidad entre los consultores de un proyecto y se dispersa el rendir cuentas en un número elevado de personas en constante cambio.

La propuesta abierta y sin sentido

Generalmente los clientes piden ayuda en la búsqueda de software y contratos de implementación. Los acuerdos de software suelen ser complicados y caros.

Las propuestas de servicio suelen estar preparadas sin visitar al cliente, no mencionan a ningún miembro del equipo por su nombre, cubre sólo algunas de las necesidades más básicas. Además hacen falta estimaciones, ya que en ocasiones se firman suscripciones de larga duración y pronto se descubre que van a resultar fallidas y que va a haber pérdidas.

Es importante a la hora de contar con un ERP software poder disponer de todo lo necesario para que funcione bien, por ejemplo un software para presupuestos de construcción no puede funcionar de la misma forma que un software elegido para una empresa de tejidos, ya que lo que se espera de uno y lo que se espera de otro es totalmente diferente, hemos de ser conscientes que cada software ERP tiene unas características diferentes, por la praxis a la que está dedicada cada empresa.

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Por qué la integración es difícil

Podríamos resumir en tres tipos las integraciones de software: una es común y directa, otra inaceptable y otra demasiado difícil de manejar para muchos implementadores.

El escenario más oscuro se da cuando un sistema genera un archivo de salida, que suele ser un CSV delimitado por comas. Este archivo requerirá una manipulación adicional por parte del cliente, antes de que pueda ser cargado por lotes a otro sistema. Este no es un método de integración ya que es na forma de introducir errores, aumentar costes y desencadenar problemas de datos. Ningún cliente debería de aceptar este tipo de integración y en cambio es una de las soluciones más habituales en proveedores de gama baja.

Otro método de integración es realizar un mapeo directo de campos de un sistema a otro. Es un mecanismo que puede resultar útil especialmente cuando se pretende que la integración acceda a unos pocos elementos de datos dentro y fuera del sistema y los use en otro. Muchos proveedores de software poseen herramientas que hacen que esto resulte fácil, rápido y de bajo coste.

El tercer tipo de integración pide habilidades que pocos implementadores tienen. En estos casos, el cliente necesita crear integraciones complejas y bidireccionales que pueden requerir una integración muy inteligente. Los sistemas de nómina suelen ser el ejemplo a seguir.

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